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Mi Dulce Descenso

Ya tengo treinta años, y con ellos llegaron mis primeras arrugas, mi seguridad, mi mirada adulta, mi miedo a la vejez, a la soledad y todas esas cosas serias a las que de más jovencita veía tan lejanas enfrentarme. El toro no viene, está aquí, sentado conmigo, celebrando mi vida, mi libertad de pensamiento, la magia de mi espontaneidad.  He aquí una mujer independiente con un trabajo y un hogar que al mirar atrás y ver que nadie le regaló nada levanta la mirada con la firmeza de un gladiador. Mis papis no me compraron un coche, ni me pagaron el carnet de conducir, si en alguna ocasión no pudiera hacer frente a mis gastos...¡Pero qué digo! Un gladiador no puede decir que no puede, o mejor dicho, no puede no poder. Eso es realmente una persona independiente, que tu plan B siga dependiendo de ti mismo. Creo que los treinta es esa edad que te define, en la que estás a tiempo de enmendar los errores de los veinte o acentuarlos pagando con consecuencias irreversibles. Es esa ed...

Invítame A Un Café

Llamadas telefónicas, emails, mensajes, conversaciones por facebook, fotos, menciones, whatsapp, twitter…No sé cómo hacer para ser cortés con tanta gente. Cada día me siento más estresada y no solo por mí, sino por los demás también. ¿Es sano que quede a cenar con una amiga y se pase toda la velada hablando por teléfono? ¿De verdad tiene prioridad la comunicación por whatsapp sobre la persona que tienes enfrente? ¿He perdido el derecho a contestar un mensaje en el momento que yo crea oportuno? Son preguntas que lanzo al aire desde la autocrítica. Yo también caí en esas redes que tanto me facilitan el camino en algunos momentos, pero que me roban calidad de vida y ocasiones de crecer en la mayoría de los casos. A veces le presto más atención a las personas por móvil que cuando estoy con ellas y darme cuenta de esto me ha llevado a pensar que no estoy enganchada a comunicarme, sino a mirar una pantalla. Calles vacías, gente sin rostro, sin voz, solo teclas, letras y emotico...

A Mi Gran Amor

Hacía tiempo que me apetecía escribir sobre algo romántico, pero no lo hice porque no había encontrado algo tan auténtico como para que mis palabras pesaran como plomos, para que cayeran firme sin atisbo de posterior arrepentimiento. ¿Conocéis la clásica frase...”Te quiero más que a mi vida”? Yo jamás sentí que nadie me quisiera más que a su vida, ni siquiera igual que a su vida, ni un poquito por debajo de su vida rozando con los dedos. Sé que existen personas que creen haber sentido amor por mí, pero de lo único que estaban enamorados era del sentimiento que les generaba estar conmigo, puro egoísmo. A veces, no se sabe diferenciar, lo siento, a mí no me engañan, no pueden hacerlo porque yo sí he estado enamorada y no era eso. El amor, tal y como yo lo entiendo, va mucho más allá de intereses particulares, de hecho, alguien enamorado tiene la necesidad constante de hacer feliz al amado. Es sentir el dolor del otro como el tuyo propio o más, es la mayor de las ago...

El Falso Líder

Están por todas partes. No te avergüences si tú también has sido víctima de uno de ellos. Yo lo he sido en varias ocasiones de mi vida, y las que me quedan.  Podríamos dividir a las personas en dos clases: Las que tienen dudas y las que no. En este segundo grupo reside una subcategoría potencialmente dañina en la que podremos encontrar, no fácilmente, al “Falso Líder”. El mayor de los intérpretes, aquél que siempre sabe lo que hay que hacer, elocuente, seguro, pero siempre tranquilo. El falso líder es esa persona pausada a la que no le tiembla la voz para opinar. Él, con su lógica sentenciante se apoderará de nuestras dudas. Por muy inteligente que te creas, aparecerá con sus veladas formas y pensará por ti. En este país lleno de minusválidos intelectuales y gente descorazonada, ya no existe lo lógico o lo ilógico, lo moral o lo mezquino, el falso líder lo maquillará, desvirtuará nuestra realidad e impondrá su ley. Hay varios tipos de falsos líderes: los que m...

Las Cosas Que No Se Dicen

Todavía estoy intentando averiguar por qué la gente le da tanta importancia a las palabras, aunque quizá me haya expresado mal. Me refiero a las palabras que habitan en un contexto, palabras con estado de ánimo, sujetas a acontecimientos que las condicionan. A este tipo de palabras yo las llamo sonidos, una persona inteligente jamás podría subirlas de rango. Mis labios dirán rojo, mis ojos dirán azul. ¿O acaso no sabes leer emociones? ¿De verdad piensas que la comunicación se reduce al lenguaje verbal? Mira a tu alrededor, conoce a las personas, analiza. Quizá el día que te dijeron: “Desaparece de mi vida” querían decir: “Convénceme de que eres tan maravilloso como creía que eras porque te necesito”, o cuando te dijeron:”Gilipollas” realmente querían decir:”Joder, me importa mucho tu opinión”, a veces te dicen vete, pero quieren que te quedes, y un largo etcétera que te perdiste por no saber leer. Hay personas que no paran de enfadarse y solo unos pocos son capaces de ver...

Desde mi Prepotente Opinión

Si estáis leyendo este blog hay un 98% de probabilidades de que hayáis llegado hasta aquí porque me conocéis como artista, y a medida que vaya avanzando el texto pensaréis que soy una engreída y altanera compositora que si escribe algo así es porque se cree superior a los demás, y no os equivocáis. Sí, me creo superior a algunos en lo que se me da bien, de la misma manera que acepto que esas mismas personas serán superiores a mí en lo que se les dé bien a ellas. Las falsas humildades me resultan tan absurdas y ridículas como el testimonio de la clásica tía buena alegando que se siente gorda mientras luce un ceñidísimo vestido. En esta ocasión, os pido que comprendáis que yo también tengo derecho a hacer de público y así me juzguéis, y como consumidora de música últimamente me siento abatida por una vergüenza ajena, tanto por parte de los músicos, como de la masa aborregada que se conforma. Vamos a dejar aparte lo fácil, las simplonas canciones de verano, que siempre sirve...

Descubriendo al Esnob

Bendito castellano, una de las incorporaciones que más valoro y agradezco a nuestra venerada Real Academia Española es la del término “Esnob”.  La palabra Esnob, heredada de nuestros compañeros ingleses a los que también les agradezco el detalle, es una de esas palabras que desahoga a partir de su existencia. El día que la descubrí todos mis males fueron a parar a ella, se acabó el desgaste, la perífrasis, esa angustia que generan algunos vacíos léxicos. Ella existe, aquí está, delante de mí. Hablemos de “El Esnob” A estas alturas del texto, o ya sabías lo que era un esnob, o espero que lo hayas buscado, y si no, aquí estoy yo para explicártelo, que el desgaste se me convierte en regodeo si tengo un lenguaje tangible que me respalde. Solo espero que sepáis perdonar lo intenso en mi definición y/o la falta de rigor. Esnob: Dícese de esos seres nauseabundos, normalmente con problemas de tipo sexual, que invierten toda su energía en intentar hacer creer al mundo que el d...