Entradas

La Involución del Machista

Los machistas ya no son lo que eran, creíamos que con la incorporación de la mujer al mercado laboral estos acabarían por extinguirse, pero nada más lejos de nuestros deseos. Los machistas, a lo largo del siglo XX y ya asentados en el siglo XXI, han estado sufriendo una especie de mutación cultural para ir a convertirse en algo mucho peor, porque los machistas, que siempre han tenido muy buen ojo para los negocios, ni siquiera han llegado a identificar a la mujer trabajadora como un enemigo, los susodichos…¡Han encontrado la oportunidad de su vida! Centrémonos en la mujer de los años cincuenta. Una mujer se casaba con un machista y, quieras que no, ya sabía lo que le esperaba, que a las malas decía: "Pues bueno, cuando termine de limpiar la casa cotilleo con las vecinas, leo…" O incluso si el tipejo le causaba la suficiente repulsión aprovechaba cuando se fuera por ahí con la querida, o con su tribu de whiskys y le daba tiempo hasta a echarse un amante. Es decir, lo...

Minutos

Con la voz laminada, con la moral minada, labor airada, calor de nada, frío de todo y todo se para. Se pararon tus besos y mi higiene mental y digieres mi orgullo, y tu pecho es metal. No tendrás amor, pero tendrás... Tendrás palabras... Y mastiqué el oxígeno para engañar a las ganas ¿Dónde están las máquinas de alegría que ya no fabrican días? Te juro que antes había, como existían los gigantes... Te juro que antes había, como tu sonrisa y la mía, y aquél instante extremo que anuló el futuro y su desastre Quizá estén equivocados, asustados con sus planes y nuestros minutos locos valgan más que sus vidas ejemplares Ahora puedo imaginarte, tu tacto hundido en mi carne Tus ojos me escucharon, tu voz quiere mirarme y te siento tanto, tanto, y todo, imaginé los modos lloro y vuelves a esfumarte Y vuelvo a estar loca, y vuelves a estar loco Y los minutos vuelven a ser días, todos pedían planes Te juro que antes había...Ya no puedo imaginarte Y solo siento...Tu au...

No Tengas Crew, Ten Amigos

Todavía recuerdo cuánto me costó descifrar aquellas palabras clave que repetían incesantemente en las cintas de cassette que conseguí cuando la cultura hiphop aún me era ajena. Por aquél entonces nadie que yo conociera tenía internet, por eso palabras como por ejemplo "crew" las descubrí más por intuición que otra cosa. Casi veinte años han pasado desde aquella encrucijada de términos y hoy me ha apetecido jugar a ver qué pasaría si hoy volviera a empezar con los medios actuales. He buscado la palabra "crew" ( también conocida como posse o gang) y ciertamente era lo que yo me esperaba: Grupo de personas que desarrollan una actividad en común en un ámbito de libertad de expresión y se dan trato de hermandad…Patatín, patatán… La verdad, leído así, suena bien, sin embargo mucho me temo que nadie está más lejos de ser libre que alguien que pertenece a una "crew". De hecho, si observamos detenidamente las pautas de comportamiento de un integrante de un...

¡No Te Dejes!

Nos dijeron que nuestro color era el rosa, nos vendieron el cuento de la frágil princesa prisionera en un torreón que aguardaba a que su hombre viniera a salvarla, y veinte años después ves como ese hombre intenta reproducir esa historia convencido de que es lo que hemos estado esperando toda la vida. Desde mi soltería, apoyándome bien en experiencias pasadas o simplemente observando a otras parejas, he podido localizar al príncipe del cuento del siglo XXI, nuestro carismático y verborreico maltratador sutil, al que he decidido llamarle: EL NOVIO TUTOR El novio tutor, bajo la excusa de que lo hace por tu bien, se impondrá como profesor sin que tú se lo pidas y te mostrará continuamente cómo debe comportarse una señorita. Para ello, no supondrá obstáculo alguno reprenderte en público y por si acaso se te ocurre sublevarte recurrirá al clásico por antonomasia del maltratador sutil: Hablar con desprecio de tus opiniones o decisiones como si tú estuvieras loca, llegando en muchas ...

El Hombre del Noveno G

Serían las siete de la tarde cuando volviendo de un concierto local decidí hacer una parada en casa de mi amiga Candela. El inhóspito y silencioso portal de aquél edificio antiguo y sus interminables pasillos jamás se me antojaron como hogar y mucho menos después de lo acontecido aquél escalofriante domingo. Ni un inofensivo rayo de luna se atrevió a penetrar entre las ranuras de aquellas persianas viejas. Saludé a mis amigas, más por intuición que por lo poco que me ofrecían aquellas siluetas en penumbra. Me acerqué con cautela y ahora sí pude ver el brillo de sus ojos abiertos como platos y clavados al televisor. Estaban viendo una película de miedo ignorantes de que aquél instante sólo era el prólogo de lo que se nos venía. Esperé en silencio, ajena a un terror que invadía la estancia, pero pronto esa atmósfera de suspense se apoderó de mí y me impregnó de inquietud. Jugueteé con Vira, una simpática cachorra bretón, no sé si para disimular mi malestar o por si al fingir nor...

Celia Acaba de Nacer

Había llegado febrero, Celia recién estrenaba sus quince años y con ellos se materializaba la promesa de su madre de dejarla salir sola con sus amigas por primera vez. Reinaba el silencio tan solo interrumpido por el traqueteo del enérgico paso de páginas con el que Celia devoraba el catálogo de disfraces, aunque si finalmente no le llegaba a su madre el dinero para un modelo de los grandes almacenes, ella misma, que no era niña caprichosa, compraría las telas y su abuela, docta en tareas textiles, le haría un disfraz mucho mejor. Celia no es que fuera especialmente presumida, ella jamás se sintió guapa. En el colegio su madre nunca se preocupó de hacerle lindos peinados infantiles con orquillas de colores como veía a sus compañeras, jamás paseó los clásicos zapatitos de charol que asomaban calcetines con puntilla, ella llevaba chándal y coleta que combinaba según el día con diadema. Vestía sencilla, lo justo para cubrir su cuerpo. Avergonzada de no gozar de la belleza de sus amig...

Te voy a Poner en tu Sitio

Acabo de leer el discurso de una niñata arremetiendo contra las mujeres que llevan escote y falda corta, y no contenta con eso, sentencia a las que se acuestan con un chico la primera noche. Como es de esperar, se me encienden las alarmas feministas, y por supuesto te voy a poner en tu sitio. Primer punto: Tus palabras son más propias de la santa inquisición que de una persona del siglo XXI y viniendo de boca de una mujer me parecen de película de terror Segundo punto: Te aseguro que si yo tuviera el maravilloso cuerpo que tienen algunas me estaría planteando incluso ir en pelotas. Qué mala es la envidia. Tercer punto: Has visto muchas películas americanas...El chico le abre la puerta del descapotable, la acompaña a la entrada y le da un beso de tornillo.¡Qué aburrimiento! Lo que nunca nos cuentan en la peli es hacia donde se dirige el chico cuando se marcha engominado con las pulsaciones por las nubes. Y por último: Si quieres ser feliz en la vida es hora de que deje...