lunes, 4 de marzo de 2013

Mi Padre se Llama Papá


Hace tanto tiempo de esto que no alcanzo a recordar cuándo se inauguró la costumbre, el caso es que él se iba a trabajar y yo aguardaba en la puerta su regreso, acurrucada en el suelo llorando, presa del pánico de su ausencia. Cuando él volvía a aparecer mi felicidad pasaba de cero a cien en lo que tardan unos labios en estirarse hasta formar la sonrisa.

Por supuesto, no estoy hablando de mi padre, estoy hablando de Papá, esa persona que adora mi presencia sobre todas las cosas, el de los juegos de papiroflexia, el que me dijo que El Lobo Feroz se iba a recoger en moto a Caperucita, el que no me decía no...me decía luego, el que llenó mi mente de mundos mágicos que despertaron en mí la sensibilidad que hoy agradecen mis líneas. Papá, mi mejor amigo en la infancia, mi enemigo de la adolescencia, mi protector en la madurez, el que llora mis lágrimas con más pena que yo, centinela de mis horas de enfermedad, mi incondicional.

La imagen de mi padre ha creado en mi mente una argolla gigante de hierro por la que otros corazones bailan para después caer, ninguno tan grande como para chocar o quedar atascado. Quizá esta sociedad tan sucia se ve incapaz de fabricar caballeros. A Papá no hay que pedirle nunca nada, él se levanta a las cuatro de la mañana a recorrer todas las farmacias de la ciudad si a mi madre le duele la cabeza, supongo que eso ya no se lleva..

Papá es grande, él me enseñó a preocuparme por los demás, a compartir y a perdonar. Luego se lamenta de no poder dejarme herencia...Lo mejor que te puede regalar un padre no se consigue con papeles estampados de obras arquitectónicas.

La verdad Papá, no puedo devolverte todos los favores que me has hecho, incluso te anuncio que voy a ser injusta contigo porque conforme te vayas haciendo mayor yo volveré a hacerme pequeña, y me acurrucaré en el suelo durante horas llorando descontroladamente, presa del pánico...hasta que se abra esa puerta y que con tu sonrisa me devuelvas la mía.



Para el hombre de mi vida:
Ginés Bueno Ortiz...más conocido por Papá

2 comentarios:

zombiecozmos dijo...

cuando hablas de tu Papá me llenas el alma,
porque, porque me llena el alma con el mio mi Papá, cuando escucho tu letra de " Y yo sin saberlo"
RECUERDO A MIS "VIEJOS" mis Padres Mi mama y mi papa! pos su puesto que como buena mujer me llena un brillo especial hacia ese hombre que tanto amo y admiro! aunque esto no quiere decir que por mi madre no signifique lo mismo

me encantan SYLA (:

Siberia dijo...

Perfecto

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